miércoles, 3 de agosto de 2011

Los dos caras de la moneda

Me gustan las huellas humanas. Cosas aparentemente cotidianas y poco importantes que, en unas décadas, podrán demostrar o reflejar algo de su edad (de mi edad).

Saqué dos fotos en Barcelona de un cajón de electricidad, de dos caras del mismo objeto, con dos mensajes humanas muy característicos, muy distintos, totalmente independiente uno del otro, pero... pero sí, demostrando dos caras de la moneda, dos mentalidades acerca de la misma cosa.
  
"Señora busca trabajo..."

"El tiempo mata -- el trabajo asesina."

Dos personas. Dos mentalidades. Dos esperanzas: poder encontrar trabajo y poder vivir sin trabajo (o evitando los tipos de trabajo que existan). Dos mundos. Pero... ¿son realmente dos mundos distintos?

Dos personas... Pueden ser una madre, posiblemente una imigrante con poco educación (¡mira su letras!) y su hijo expresando lo que ve en su alrededor cada día: cómo el trabajo malpagado de los padres -o de una madre sin el apoyo de su marido- puede convertir la familia en un lugar habitado por fantasmas cansados.

O pueden ser dos personas que no se conocen.

Dos personas habitando el mismo mundo pero viéndolo en dos maneras distintas.

De todos modos, dos mensajes distintos. Huellas humanas.

* * *

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